Recoge tú lo que ellos suelten

El truco definitivo para aprender en público

Digamos que te ha gustado la idea de «aprender en público».

Quieres comenzar inmediatamente pero te sientes intimiadado con todos los consejos que por ahí circulan:

No estás solo.

En los últimos 2 años he hablado con un par de cientos de personas en varias etapas de su viaje de «aprendizaje en público» [#LearnInPublic]. Y, por supuesto,también fue algo que experimenté yo mismo en su momento. Empezar sigue siendo demasiado difícil sin importar cuántas voces bien intencionadas te digan lo que hacen y cómo lo hicieron.

Creo que, como cualquier nuevo hábito o dieta, el mejor plan para ti es uno al que verdaderamente puedes apegarte.

Después de pensar mucho, tengo un truco para ti. Un truco de seis palabras:

Recoge tú lo que ellos suelten

¿Quiénes son «ellos»? Cualquier persona a la que admires, cualquiera que sepa más que tú en aquello que estás tratando de aprender. Si eso todavía te parece demasiado amplio, busca a los mantenedores de las bibliotecas y los idiomas que utilizas o a las personas que publican podcasts, libros, publicaciones, cursos y vídeos de Youtube.

¿A qué te refieres con «lo que ellos suelten»? Cualquier nueva biblioteca, demostración, video, podcast, libro, publicación de blog o curso que sea publicado. Lo importante es que sea nuevo. En virtud de que es nuevo, al mismo tiempo es contenido que tienen fresco en sus* mentes y, por otro lado, lo más probable es que también, por tanto, carezca aun de una retroalimentación auténtica.

[Psst... ¡Aquí es donde entras tú!].

¿Cómo «lo» recojo? He aquí un puñado de ideas para ti:

El GRAN requisito sobre cualquiera de los puntos anteriores es que DEBES amar y estar genuinamente emocionado por aquello que sea que estás recogiendo. Si no lo amas, continúa en silencio. No quieres construir una marca que se cague en cosas que la gente publica.

También debes cerrar el ciclo: cuando haya producido algo [por ejemplo, un artículo en tu blog] basado en el trabajo de alguien, etiqueta al creador [o a los creadores] de dicho trabajo en redes sociales. Twitter está diseñado para esto, pero también puedes responder en forma de comentarios y enviarlo por correo electrónico con una nota amable.

¿Qué pasa cuando haces esto?

Pues que hay una MUY alta probabilidad de que recibas comentarios sobre ese artículo de blog tuyo, sobre esa demostración, ese tweet o lo que sea que hayas producido, directamente de esas personas —los creadores del contenido original—. Un retweet y/o un follow son algo común, especialmente en interacciones repetidas a través de las que demuestras tu entusiasmo y seriedad a la hora de aprender.

Si haces todo lo posible por comprender el que sea el tema en cuestión y todavía te equivocas en algo, ese algo obtendrá corrección. Si eres capaz de mantener tu ego al margen, sabrás manejarlo sin problema de ninguna clase. De hecho, equivocarse en público se convertirá en tu mayor fuente de crecimiento personal.

¿Por qué funciona esto con ellos?

Simple: porque no hay suficientes personas que lo hagan. Y es por eso que esto es un hack.

La actividad en Internet tiene una distribución loca al estilo de la ley de Zipf. A esto a veces se le llama «la regla del uno por ciento»>): el 90% de los usuarios de internet ven contenido, el 9% lo comenta y el 1% lo crea. Yo respaladaría estos datos sino fuera por el hecho de que es algo ALTAMENTE incorrecto:

Básicamente, el número correcto en lo que a consumo pasivo de contenido se refiere está más cerca del 99%, y menos del 1% de consumidores llega incluso a comentar sobre contenido creado recientemente. No estoy exagerando en lo más mínimo.

Cesar Kuriyama tuiteó aleatoriamente a Jon Favreau sobre algo que Jon hizo y que no fue recogido. Jon terminó escribiendo la aplicación de Cesar en su película clásica, «Chef».

En resumen, la gente es vaga. Lo que también significa que se puede salir adelante a través de la «no pereza estratégica».

¿Cuál es la estrategia? Dilo conmigo: «RECOGE TÚ LO QUE ELLOS SUELTEN».

Hay una gran falta de retroalimentación en todas partes. Sí, hay superestrellas de la industria con bandejas de entrada demasiado calientes para responder. Te ignorarán. Pero incluso dichas superestrellas hacen todo lo posible por dar alguna retroalimentación. Y ya establecimos que no hay demasiados de dichas superestrellas.

En Twitter en particular, la gente suele mostrarse tímida al promocionar su propio trabajo. Pero si alguien más en Internet dice cosas buenas sobre su trabajo... entonces se pasan todo el día haciendo retweet.

¿Por qué habría de funcionar esto contigo?

Retroalimentación, retroalimentación y retroalimentación. Pierdes interés cuando no recibes comentarios. Lo que todos anhelamos para seguir adelante es la retroalimentación de que estamos haciendo algo mal o bien, cualquier cosa que nos ayude a preparar la siguiente acción que vamos a tomar. El hecho de que no sepamos cuál será la retroalimentación lo convierte todo en una «recompensa variable», que es menta de gato para humanos a la hora de formar un nuevo hábito.

Lee el modelo Hooked de Nir Eyal para una mayor explicación al respecto, pero, básicamente, estamos configurando:

Tu llamada a la acción

Es el momento de lanzar cosas. En el próximo mes, se lanzarán docenas de nuevas y geniales bibliotecas, demostraciones, charlas, podcasts y cursos sobre cosas que deseas aprender.

Elija 3 que te interesen y «recoógelas».

Te garantizo que casi seguramente obtendrás retroalimentación sobre al menos una de ellas. Si no apuntas demasiado alto, sobre las 3.

Repite este proceso 12 veces —una vez al mes—.

Terminarás el año habiendo aprendido mucho y habiendo hecho muchos amigos nuevos en el camino. Incluyéndome a mí... si tú [ejem]... me etiquetas 😉

Ejemplos